Su construcción comenzó el 19 de marzo de 1897 con la bendición
de la primera piedra, quedando abierta al culto el 23 de febrero de
1916, pero no fue hasta el 1925 cuando se termina la fachada y en
diciembre de 1927 cuando se terminaron de construir sus dos hermosas
torres Alfonsa y Claudia.
Sus dimensiones son de 33 metros de largo por 14 de ancho y 12 de
alto, quedando todo el pavimento de la misma a 1'20 metros más elevado
que el de la calle. Su planta consta de tres naves, una central
y dos laterales
, siendo la central de 8 metros de anchura y las laterales de 3 metros
cada una. Da acceso al templo el pórtico, de 5'40 metros de anchura por
2'40 metros de profundidad, terminado por arco gótico de 12 metros de
altura, y flanqueado por las dos torres gemelas, cuyas agujas terminan a
los 40 metros de altura.
La Iglesia está dotada de 4 altares góticos: el mayor dedicado al
Inmaculado Corazón de Maria,
titular de la Iglesia y Patrona; otro dedicado al Sagrado corazón de
Jesús; otro dedicado a Nuestra Señora del Carmen; y por último el
altar del Santo Cristo.
Da luz a la Iglesia tres grandes rosetones, de cristales policromos,
formando artísticas combinaciones; 16 ventanales góticos (8 por cada
nave lateral) de 1'50 metros de ancho por 5 metros de alto, con
persianas movibles de acero hasta los 4 metros, y el arco con cristales
policromos con piadosas y hermosas alegorías. El presbiterio, separado
del resto del templo por artística barandilla de hierro y latón, tiene
a cada lado una tribuna
.
Las columnas y nerviaciones son de hierro revestido con bloques
moldurados de cemento, y la bóveda de ladrillo.
El coro se asienta sobre arcos formados con bloques de cemento, con
caireles trilobados, avanzando 6 metros en la nave central y 3 metros en
cada uno de los laterales. Posee un órgano, que contribuye
poderosamente a realzar los ajustados cánticos litúrgicos. Un devoto Vía
Crucis de bajo relieve adorna las paredes
, y dos púlpitos de cedro colocados en las columna de las naves
laterales que forman el crucero y que llevan grabadas en bajo relieve
las imágenes de los Apóstoles, terminando con airoso tornavoz, cuya
aguja de finísimo calado se eleva sobre el arranque de los arcos de la
bóveda. 
Los gastos de la construcción y ornamentación, que superaron las
500.000 pesetas, contribuyeron varios indígenas de la colonia, incluso
protestantes, así como individuos y casas comerciales nacionales y
extranjeras radicadas en la colonia. El gobierno español dio 20.000
pesetas para la Iglesia y 25.000 para la terminación de las torres.
G A L E R Í A
D E I M Á G E N E S